Según su experiencia, ¿en qué términos hablar de identidad latinoamericana?
Todas las identidades existen en cuanto uno las cuestiona; cuando las examina se pueden valorar más y se puede ver hasta qué punto las confirma o las edita. Yo creo en la identidad editable. Por ejemplo: una de las características que siempre observo es que en América Latina se piensa en los países latinoamericanos desde el punto de vista de la Nación, muchos latinoamericanos se la imaginan como una extensión de su propio territorio. Desde Estados Unidos uno muchas veces piensa a América Latina desde una construcción norteamericana. Considero importante cuestionar los dos puntos. Los dos existen y los dos forman parte de lo que se llama identidad latinoamericana.
¿Qué efecto tiene la nueva comprensión de la identidad latinoamericana sobre la manera como en la Academia de Estados Unidos se entienden los problemas de América Latina?
En la academia norteamericana surgen muchas versiones de lo que es América Latina. A grandes rasgos hay una construida a partir de las especialidades sobre América Latina y creada sobre todo durante la Guerra Fría. Es una mirada confeccionada en Estados Unidos que produce paradigmas que se le imponen a América Latina y que muchas veces no compaginan con la realidad. Es una mirada que exige que se mire el problema desde el otro lado: pensar a América Latina desde lo autóctono y la autonomía, aunque esto tampoco agota el tema. Creo que a la larga la producción del conocimiento y la investigación tiene que nutrirse en una relación fluida de lo de adentro y lo de afuera, no hay un adentro ni un afuera absolutos. Por otro lado uno no puede pedirle a la academia norteamericana que pare de generar proyectos, lo que hay que hacer es generar otros, crear condiciones de producción para que los intelectuales latinoamericanos puedan pensar no solo a América Latina sino a Estados Unidos.
En esta época en la que todo apunta hacia la globalización, ¿Cómo conservar la diferencia y afirmar la identidad local?
En cierto sentido creo que quizá sea más fácil conservar la identidad local hoy que antes dependiendo de lo que se entienda por identidad local, por ejemplo hay localidades étnicas hoy se sienten refortalecidas, precisamente porque la globalización atrinchera los contornos de la Nación. Ahora, si por local se quiere decir la Nación, preservarla implica hoy salir al mundo y reconocer que las diásporas han cambiado los términos del discurso. El problema está en qué quiere decir identidad local.
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