Director y ex director del Dane plantean sus posiciones
Censo: cuántos somos, qué necesitamos
Desde el pasado 22 de mayo y después de 12 años, se está realizando en Colombia el censo nacional de población, el cual según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) –organismo encargado de su ejecución- tendrá una duración aproximada de cuatro meses.
La primera etapa del Censo, que concluyó el pasado 7 de junio y que sirvió como experimento para el conteo definitivo que arranca el próximo 3 de agosto, se realizó en seis municipios del país (Oiba-Santander, Viterbo-Caldas, Jericó-Antioquia, Piojó-Atlántico, Buenos Aires-Cauca, Chocontá-Cundinamarca).
Este Censo, cuyos resultados se espera sean entregados en los primeros meses de 2006, generó a finales del año pasado una polémica debido a la propuesta de cambio en la metodología planteada por el actual director del Dane, Ernesto Rojas Morales, en reemplazo de la que ya estaba siendo implementada por su antecesor, César Caballero, quien en septiembre había renunciado al cargo por diferencias con el Gobierno.
Independientemente del debate, durante el tiempo de duración del procedimiento los colombianos recibirán la visita de los encuestadores que, con computador en mano, registrarán información que permitirá establecer, en esencia, cuántos habitantes hay en el territorio nacional y cuáles son sus condiciones de vida.
Al margen de la cualquier controversia y en términos conceptuales Carmen Elisa Flórez, investigadora del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (Cede), de la Universidad de los Andes, explica que el censo es una herramienta crucial para apoyar la política social descentralizada (en los municipios). Así mismo -señala la experta-, al conocer la distribución territorial de la población, es posible concebir con mayor sentido de equidad la representación electoral de las regiones y la asignación de capitales en el presupuesto de la Nación.
En ese orden de ideas, Flórez agrega que un censo es útil porque con su información se determinan las necesidades básicas insatisfechas y estas son el insumo de casi todas las políticas sociales. Un ejemplo, dice, sería tener información fidedigna para saber dónde construir vivienda de interés social.
En el presente artículo, la NOTA UNIANDINA registra las posiciones del director y del ex director del Dane, con relación a la metodología que cada unos de ellos ha planteado, así como una serie de antecedentes históricos para ofrecer un contexto mayor al desarrollo del tema. Así mismo, la experta del Cede presenta un marco general y conceptual del censo y su importancia para un país.
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