Ciudadanía capacitada
De todas maneras, hay un marco más amplio que permitió llegar a la publicación. “Se celebró un contrato con la Secretaría de Gobierno para capacitar ciudadanos involucrados en el proceso de planeación local. Básicamente el interés era profundizar en el tema de finanzas públicas, ver cómo la planeación local pasa por un proceso de presupuestación y cómo los ciudadanos pueden participar en ella. Pero hay un marco más general y es que el Distrito y en particular la Dirección de Participación Ciudadana, que es la unidad en la Secretaría de Gobierno que ha coordinado estos proyectos, llevan un importante período de tiempo apoyando procesos de participación ciudadana”.
Según Carreño, desde el 2000, cuando arrancó el proceso de planeación local en Bogotá, el distrito ha invertido varios recursos en la formación de los ciudadanos que toman parte, por ejemplo, en espacios de participación como los encuentros ciudadanos. "La Secretaría de Gobierno ha venido haciendo una serie de contratos de capacitación y ha logrado dar continuidad a la formación de esta población. Trabajaron con otras universidades temas como gestión comunitaria y control social. Previamente nosotros habíamos hecho, con el Departamento Administrativo de Acción Comunal, una capacitación sobre gestión del desarrollo local. Lo que hicimos en la más reciente fue recoger la gente que venía de esos procesos, con la idea de generar un acumulado y permitir que los participantes se cualificaran de manera más adecuada”.
Estos objetivos y acciones coinciden en parte con el proyecto más general del Cider. “Lo que ha tratado el Centro es de contribuir al fortalecimiento de la participación de la ciudadanía en la gestión pública. En esa línea, en este curso se trató un tema que casi siempre se deja por fuera. Usualmente se aborda el tema de cómo se planea, cómo se hace un proyecto, pero casi nunca de dónde salen los recursos, qué normativa define de dónde vienen esos recursos, cómo se pueden invertir, entonces el aporte importante del Cider en este proceso fue meterse en esa parte. Inicialmente, lo que se había contratado era un curso sobre finanzas locales, pero la evaluación que hicimos es que se debía primero mirar cómo son las finanzas a nivel nacional, que la gente entienda esa estructura, cómo llegan las finanzas a nivel distrital y, posteriormente, cómo vienen a las localidades. Ese fue un valor agregado. De otro lado, un sello que le pone el Cider es que la presupuestación de lo que se planee debe ser siempre en función del desarrollo y en una función de desarrollo local que nosotros hemos venido trabajando: para qué se planea, para qué se presupuesta, cómo se ha construido la ciudad, quiénes han participado en la construcción de la ciudad, cuáles son las apuestas éticas que hay en construcción de ciudad y luego si pasar al tema específicamente de finanzas”.
Dentro de esta perspectiva, la cartilla plantea como retos fortalecer la descentralización y la participación de la ciudadanía en la gestión pública: “Si se está hablando de descentralización, la pregunta que se hace es si en verdad las comunidades están preparadas para asumir procesos reales de descentralización, si están listas para discutir, afinar el presupuesto, etcétera”, comenta Carreño.
Como respuesta a ese interrogante valdría la pena revisar lo que plantearon los asistentes al curso. “Los ciudadanos que participaron en la capacitación concluyen que les falta mucho, que la gente se dispersa en distintas capacitaciones, distintos esfuerzos, pero tienen que cohesionarse más alrededor de unos temas centrales y cualificarse mucho más para poder hacer una participación más igualitaria en términos de contar con información y habilidades más cercanas a las que, de pronto, presentan otros grupos como las Juntas Administradoras Locales y los técnicos del Distrito, entre otros. En estos momentos, sienten que están en desigualdad de condiciones, que están dispersos, que no tienen la información, el conocimiento, ni las habilidades para poder estar en un mismo plano en esos espacios de discusión. Por eso, este es un campo a trabajar muy importante, es mejor trabajar con una población a la que se le da continuidad, que se va cualificando y con la que se va profundizando”.
Con el objeto de difundir la información recolectada por los asistentes a la capacitación, el Cider ha venido trabajando desde la primera experiencia en este campo en el concepto de multiplicadores. “Del primer contrato con el Departamento Administrativo de Acción Comunal salieron como 20 personas que pasaron a ser facilitadores en este nuevo contrato. Eran ciudadanos vinculados al proceso de planeación local que hicieron la primera capacitación y luego los contratamos, esa era una de las condiciones del contrato, que ellos hicieran parte del equipo que iba luego a formar nueva gente. La idea va ahí. En la capacitación más reciente, las 300 personas que asistieron, a su vez, replicarán esto. Pero, precisamente, lo que se quiso con la cartilla fue superar un poco ese problema. Inicialmente, estaba prevista solo para quienes participaron en el curso, pero decidimos imprimir mil con la idea de que no solo le llegue a quien participó, sino a ciudadanos que estarían interesados en participar”.
Es por eso, que quienes quieran adquirir de manera gratuita la publicación, deben comunicarse con la Dirección de Participación Ciudadana, “ellos son los dueños de la cartilla y son quienes la van a distribuir”.
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