Federico Márquez es una persona feliz. Así se define este joven uniandino que el pasado 18 de septiembre recibió, en la ceremonia de grados, su título de Ingeniero Industrial y la distinción al Servicio Comunitario, mención que otorga la Universidad de los Andes a aquellos estudiantes destacados que brindan sus conocimientos y parte de su tiempo libre al desarrollo de actividades con alto impacto social.
Se levanta como de costumbre a las 5:00 a.m. y una hora después en su oficina planea todas las actividades del día para sus dos trabajos: de 6:00 a 8:00 a.m. es el presidente de la Asociación Santacruz –entidad sin ánimo de lucro que apoya y orienta la creación de proyectos comunitarios realizados por jóvenes-; y luego, se incorpora a su labor como asociado de Banca de Inversión en la empresa Estrategias Corporativas, una de las firmas partícipes en la Corporación Compartamos con Colombia en la que Federico desarrolla modelos de proyección financiera para proyectos de gran impacto social.
“Mientras uno más entregue más feliz será en la vida”, afirma Federico. Esta frase puede dibujar su vida: Desde el colegio –se graduó de Los Nogales en 1999- ha estado vinculado a diversos proyectos de servicio comunitario como el que realizó en la Defensoría del Pueblo, seccional Bogotá, con niños desplazados. También brindó su apoyo en las fundaciones San Mauricio y Niña María que acogen niños declarados en abandono del Plan de Protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), al dirigir un programa de preparación a 50 niños en proceso de adopción en Estados Unidos.
En la Asociación Santacruz ha trabajado como dirigente en la formación de jóvenes líderes en diversas comunidades colombianas, a través de Solnok, un campamento de verano para jóvenes. Allí juega y comparte con ellos el ideal de construir una juventud emprendedora que siempre piense en el cambio.
Durante su paso por la Universidad de los Andes realizó en dos ocasiones práctica social. Fue profesor de matemáticas en el colegio La Giralda, uno de los cinco centros educativos distritales administrados por los miembros de la Alianza Educativa (Universidad de los Andes y los colegios Nogales, Nueva Granada y San Carlos). Así mismo, dictó clases de inglés a los pequeños de la Escuela San Juan Bautista, ubicada en el sector Sierra Morena, en Ciudad Bolívar.
En enero de este año inició su tesis de grado, Alternativa de creación de valor en el sector bancario colombiano vía emisión de bonos subordinados: caso Bancolombia, que fue calificada como meritoria y con nota cinco. En ella, hizo un análisis de oportunidad para crear valor a los accionistas de los bancos, o para el sector privado. Los jurados calificaron este trabajo como un tema innovador para la economía colombiana.
Al indagar por uno de esos momentos grabados en su memoria relacionados con toda su labor social Federico manifestó con serenidad: “Son tantos los recuerdos, las sonrisas, los abrazos y las voces de agradecimiento que es difícil pensar en algo más”.